MARFA nació en 1989 en la Rambla Sant Jordi de Ripollet como una rostisseria familiar. Más de 35 años después, la tradición continúa de padres a hijo, manteniendo la misma idea: elaboración propia, producto fresco y un trato cercano.
En 1989 abrimos las puertas de Rostisseria MARFA en la Rambla Sant Jordi de Ripollet. Desde el primer día, nuestra vocación ha sido sencilla y honesta: ofrecer a las familias y vecinos una comida sabrosa, abundante y elaborada con cariño.
No creemos en la comida precocinada ni en las cadenas rápidas. Para nosotros, cada fin de semana empieza temprano encendiendo los fuegos para que cuando vengas a por tu pedido, todo esté recién hecho.

La calidad no es casualidad: es el resultado de mantener intactos nuestros principios cada fin de semana.
Las espadas giran sobre su propio eje y alrededor del fuego central. Esto permite que el calor se reparta de forma homogénea, logrando esa piel dorada crujiente que no reseca el interior de la carne.
Nuestras patatas se fríen únicamente en freidoras dedicadas. Jamás mezclamos con otros productos ni aceites usados, evitando contaminación cruzada y garantizando que sean aptas para celíacos.
Desde nuestros canelones caseros horneados con bechamel tradicional hasta nuestro all i oli casero con huevo pasteurizado (apto para embarazadas). Todo se elabora en nuestro propio local.
Generaciones de vecinos confían en nosotros para sus comidas familiares de sábados, domingos y festivos. En MARFA seguimos atendiendo con cercanía, trato familiar y la misma dedicación de siempre.
Seguimos trabajando con la misma ilusión y cercanía con la que empezamos en 1989.
Haz tu encargo telefónico para recoger este fin de semana o pídelo cómodamente a domicilio.